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Nuevos datos muestran que Territorios Indígenas y Áreas naturales protegidas son fuertes barreras contra la deforestación
01/11/2017

Octubre 2017

Territorios Indígenas y Áreas Naturales Protegidas contienen la mayor parte de las reservas de carbono en Amazonia, pero una parte importante de ellas está bajo riesgo.

Según un nuevo informe publicado hoy por un innovador consorcio de científicos, líderes indígenas y expertos en políticas sobre cambio climático, los bosques amazónicos en Territorios indígenas son barreras a la deforestación. Sin embargo, las reservas de carbono encontradas en ellos, que son tan importantes para el clima, están bajo fuerte presión o amenaza.

El informe reportó que el 83% de la deforestación en la cuenca amazónica de 2001-2015 ocurrió fuera de los Territorios Indígenas (TI) y Áreas Naturales Protegidas (ANP). Este resultado es interesante porque solamente el 48% del área de bosques en Amazonia se encuentra fuera de los TI y ANP. En este lapso de tiempo la tendencia en la región fue hacia la disminución de la deforestación en las distintas unidades analizadas, excepto en lo que se refiere a la deforestación en Territorios Indígenas no reconocidos oficialmente, donde hubo un aumento de 50%.

Según Carmen Josse, científica y coordinadora del proyecto de Ecociencia – Ecuador “Este es el primer análisis que se ha hecho a nivel de la cuenca amazónica para un período largo de tiempo, comparando estadísticas de deforestación dentro y fuera de territorios indígenas y áreas protegidas y constatamos que los territorios de pueblos indígenas tienen tasas de deforestación significativamente más bajas en comparación con las áreas fuera de ellos”.

“Durante milenios, los pueblos indígenas de la Amazonía hemos conservado nuestros bosques a través de nuestro conocimiento y prácticas tradicionales. Esta contribución única para el planeta ahora cuenta con evidencia científica que nos apoyará en nuestros procesos de incidencia política en la lucha en contra del cambio climático” ha declarado Jocelyn Therese, vice-coordinador de la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA).

Los miembros del consorcio incluyen organizaciones científicas que forman parte de la Red Amazónica de Información Socioambiental Georreferenciada (RAISG) y del Centro de Investigación de Woods Hole (WHRC); la COICA en representación de los Pueblos Indígenas y los expertos en políticas del Fondo de Defensa Ambiental (EDF).

Una parte del análisis examinó la biomasa sobre el suelo, es decir, las reservas de carbono localizadas en Territorios Indígenas y Áreas Naturales Protegidas y las existentes presiones y amenazas producto de diferentes actividades – un análisis similar al publicado en 2014 por el mismo consorcio (Walker et al. 2014)[1]. En este caso, el análisis utiliza nuevos datos de reservas de carbono de 2014 brindados por Baccini et al. y publicados en Science en 2017 [2] para cuantificar las reservas de carbono dentro de Territorios Indígenas y Áreas Naturales Protegidas (RAISG 2016)[3]. Los resultados revelan que el 53% del carbono forestal de la cuenca amazónica está en Territorios Indígenas y Áreas Naturales Protegidas. Además se descubrió que el 12% del total de las reservas de carbono están bajo presión o amenaza significativa en los Territorios Indígenas y Áreas Naturales Protegidas.

De los cuatro países para los que el informe muestra datos específicos de deforestación, solo Brasil mostró una tendencia sostenida a la disminución, mientras Colombia, Ecuador y Perú tuvieron una subida hacia la mitad del período. En el caso de Brasil existe la preocupación de que la franca tendencia a la baja pueda estar revirtiéndose considerando los recientes cambios en las políticas del Gobierno Federal de Brasil. Entre los países de la Cuenca, solo Venezuela muestra  incremento en la deforestación en cada uno de los tres quinquenios analizados.

“Lamentablemente, los procesos políticos en países como Brasil muestran un gran retroceso en términos de otorgar la importancia que los bosques y los pueblos indígenas se merecen cuando hablamos de cambio climático. Amenazar la seguridad territorial de los pueblos indígenas es amenazar la misma existencia de la Amazonía. Sin pueblos no hay bosques y sin bosques, no existe una mitigación al cambio climático efectiva” afirmó Nara Soares, coordinadora general de la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Amazonia Brasileña (COIAB).

Una de las tendencias preocupantes en los datos regionales es que la deforestación en los Territorios Indígenas sin reconocimiento o título de propiedad aumentó en un 50% durante el mismo período de 2001 a 2015 (976 km² a 1.501 km²).

Considerando todo lo anterior, COICA tiene una lista de demandas y propuestas:

  1. Titulación de tierras no garantizadas:
  2. Inclusión de los Pueblos Indígenas en la elaboración e implementación de Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDC, por su sigla en inglés).
  3. Acceso directo al financiamiento climático.
  4. Implementación del consentimiento libre, previo e informado.
  5. Reconocimiento del conocimiento tradicional de los pueblos indígenas amazónicos como una solución climática.

 

Esas prioridades son esenciales para el cambio climático porque una cantidad significativa de las reservas forestales de carbono en la cuenca amazónica se encuentra en los territorios indígenas, 33% exactamente. A pesar de que hay una tasa de deforestación significativamente menor dentro de los Territorios Indígenas, el análisis del informe también encontró que el 12% de las reservas forestales de carbono de la cuenca, que también se encuentran en los Territorios Indígenas y Áreas Naturales Protegidas están bajo presiones y amenazas significativas. Significa que esas áreas boscosas ya están directamente afectadas por los proyectos de desarrollo actuales, es decir, la agricultura, el pastoreo, la minería, el petróleo y la infraestructura de transporte.

Si se perdiera esa biomasa, sería equivalente a casi 80 gigatoneladas de emisiones de CO2 – más de dos veces las emisiones de todo el mundo en 2015.

“Nuestro nuevo análisis reafirma que el carbono forestal encontrado en Territorios Indígenas es substancial” declaró Wayne Walker, científico de WHRC. “Mantener esos bosques intactos es fundamental para los medios de vida de los pueblos indígenas que viven en ellos y para los esfuerzos de reducción de emisiones de sus respectivos países”, comentó el científico.

Cualquiera de las demandas de los pueblos indígenas de la Cuenca Amazónica a través de COICA no funcionaría por separado. La creación de condiciones para preservar los territorios indígenas como medida de mitigación al cambio climático depende de la plena y efectiva participación de los pueblos indígenas en una acción política real contra el cambio climático.

“La participación activa de los pueblos indígenas como actores políticos en las propuestas y acuerdos climáticos nacionales e internacionales es un paso necesario y urgente para la mitigación del cambio climático” afirmó Jocelyn Therese de COICA.

[1] W. Walker, A. Baccini, S. Schwartzman, S. Ríos, M. Oliveira-Miranda, C. Augusto, M. Romero Ruiz, C. Soria Arrasco, B. Ricardo, R. Smith, C. Meyer C., J. Jintiach, E. Vasquez Campos ‘Forest carbon in Amazonia: the unrecognized contribution of indigenous territories and protected natural areas’. Journal Carbon Management Volume 5, 2014 – Issue 5-6. http://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/17583004.2014.990680
[2] A. Baccini1,*, W. Walker1, L. Carvalho2, M. Farina1, D. Sulla-Menashe3, R. A. ‘Tropical forests are a net carbon source based on aboveground measurements of gain and loss’ Houghton1, Science, 2017. http://science.sciencemag.org/content/358/6360/230
[3] Datos de RAISG publicados en el 2016: https://www.amazoniasocioambiental.org/wp-content/uploads/2017/04/AMAZONIA2016_english_18maio.pdfA.

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